En fin; ayer noche no podía dormir... demasiadas cosas sobre unos cansados hombros... y me dió por coger una novela de la Biblioteca desplomándome luego en un cómodo y confortable sofá acompañado de un chocolate caliente y un Alprazolam para intentar conciliar el sueño... Pues señores... ni con esto último fuí capaz... pocas veces me ha pasado que un libro me enganche tanto como este...
En estas
Memorias de mis putas tristes ,
Gabriel García Márquez cuenta la historia de un longevo periodista que, al cumplir 90 años, decide celebrar su aniversario con una niña virgen de 14 años....

..... Para obtenerla recurre a su antigua conocida, dueña de un prostíbulo que frecuentó durante muchos años.
A los pocos días, consigue a la muchacha. En el primer encuentro, Delgadina, asi se llamaba.... es sedada por la matrona, para que pierda el miedo. Entonces, el anciano la encuentra dormida y se dedica a contemplarla.....La peculiar relación se prolonga durante un año y le hará recordar el pasado, la carrera de periodista, el amor a la música, los libros preferidas y el gusto por la putería..... También, como todo enamorado, incrementará su actividad para halagarla; con esas reminiscencias, motivaciones y un nuevo cariño, que darán sentido al final de su existencia, podrá enfrentar lo inevitable.
El libro aborda el peculiar amor de un viejo. A cierta edad, el vigor se le agota totalmente... Sin embargo, queda la emoción en el corazón. En ese momento, el anciano busca tener una relación y al hacerlo
se da cuenta de que el amor no pasa, como muchos hombres creen, únicamente por el coito, sino que puede darse también a través de la caricia, la contemplación y el silencio.
La nueva forma permite admirar en el terreno de la imaginación la belleza irresistible del otro, es decir, la magnificencia de la vida misma. Dice el longevo periodista:
"Aquella noche, descubrí el placer inverosímil de contemplar el cuerpo de una mujer dormida sin los apremios del deseo o los estorbos del pudor". La fascinación por la querida conmueve al hombre mayor, lo llena de fantasías y le permite ocultar el temor a la muerte, así como enfrentar la decrepitud.
En serio señores; experimenten y leanlo.